Feb 25

En los años cuarenta vi una película de la que no recuerdo ni el título, ni los nombres de los actores. Sólo algo que me impresionó y que me ha servido en la vida. Era tiempo de guerra. En el Pacífico, miles de soldados americanos reciben la visita de una “estrella” entonces muy célebre que va a levantarles la moral. Mientras se contonea entre ellos cantando, le llevan un mensaje que la deja triste, muy triste, pero se rehace, ya que ha venido a dar alegría no tristeza. Y entonces sigue la canción: “Hay que echar las penas en la mochila y seguir cantando a la vida…” Ella lo estaba haciendo en aquel momento trabajosamente pero con reciedumbre, ya que le habían comunicado la muerte en servicio de su marido. Como en la canción coge la fatal noticia y “la echa en la mochila”, que lleva a la espalda.: a la espalda, para no verla.

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Feb 25

- Oiga, ¿aquí venden felicidad? ¿Cómo puedo hacerme de un poco de felicidad? ¿Qué me aconseja para conseguirla?…

No hay que hacer muchas cavilaciones para encontrar las respuestas que dan muchos, la mayoría, a estas preguntas.

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Jan 14

El día 30 de noviembre del pasado año 2007, Su Santidad el Papa Benedicto XVI ha regalado a la Iglesia con una preciosa Encíclica que comienza así: SPE SALVI facti sumus –“En esperanza fuimos salvados” –

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Jan 14

Ha comenzado un nuevo año. Esto no deja de ser una ficción que hacemos los hombres para jalonar la vida de lo que llamamos años, meses, días, horas, minutos en una sucesión continua de despertares mañaneros – muchas veces antes de que el sol alumbre –, urgencias y  premuras para llegar al trabajo, compartir afanes e ilusiones, recibir el golpetazo de lo contradictorio, anocheceres y descanso y… seguir, seguir.

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Jan 14

¡Hay que ver la que se ha armado porque millón y medio – más o menos – de cristianos se han reunido en Madrid para afirmar pacíficamente los derechos naturales de la familia! Con todo el derecho democrático que la Constitución les otorga por ser españoles.

            Hay que repetir conceptos ya dichos en este recuadro de “Guadix a Mano”. Pero vale la pena repetirlos para afirmar nuestros criterios.

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Jan 14

La misericordia “es lo propio de Dios” afirmaba Sto. Tomás de Aquino. Y si es valiosa la misericordia cuando se está presente ante el dolor o sufrimiento físico, cuánto más valiosa cuando estamos ante el dolor moral.

            En el Evangelio aparece como una constante la misericordia de Jesús para con los pecadores: los recibe, los atiende, se deja invitar por ellos, los perdona. ¿Te acuerdas de la narración de un tal Zaqueo, jefe de publicanos, pequeño de estatura que busca a Jesús, y que para verlo se encarama a un sicómoro sin importarle que pudiera parecer ridícula su actitud…? Y Jesús que pasa por debajo, le mira y dice: “Zaqueo, baja pronto, porque conviene que hoy me quede en tu casa”. Y los fariseos “murmuraban diciendo que había entrado a hospedarse en casa de un pecador” Zaqueo, tocado en su interior por la mirada de Jesús, confiesa que dará la mitad de sus bienes a los pobres y “si he defraudado en algo, doy cuatro veces más”  Y Jesús dijo a Zaqueo: “Hoy ha llegado la salvación a esta casa, pues también éste es hijo de Abrahán; porque el Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido” (Luc. 19, 1-10)

            En otra ocasión, unos buenos amigos de un pobre paralítico lo llevan a Jesús.  Con audacia, rompen el techo de la casa y, dejando caer la camilla, lo ponen ante Él.   Viendo Jesús la fe de ellos, dijo: Hombre, tus pecados quedan perdonados. Entonces los escribas y fariseos empezaron a pensar: ¿Quién es éste, que dice blasfemias? ¿Quién puede perdonar los pecados sino sólo Dios?. El Señor no rechazó estas palabras sino que se sirvió de ellas para mostrarles que Él tiene ese poder precisamente porque es Dios. Y les dice: “¿Qué es más fácil, decir: tus pecados quedan perdonados, o decir: levántate y anda?  Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados - dijo al paralítico – yo te digo: levántate, toma tu camilla y vete a tu casa. Y al instante se levantó en presencia de ellos, tomó la camilla en que yacía y se fue a su casa glorificando a Dios.” (Luc.5, 18-27)                                                                                                                   

José Luís de los Reyes  c/Niños Cantores, 7, 3º B  y  joseluis.delosreyes@gmail.com

Jan 14

En tres articulitos anteriores hemos expuesto cómo la sagrada Escritura nos afirma que Jesús, el hijo de María de Nazaret era no sólo un hombre muy bueno, muy amable, muy comprensivo, sino que era el mismo Dios eterno encarnado.

Santo Tomás de Aquino afirma que “la misericordia es lo propio de Dios”. Y esta misericordia, abrir el corazón a las miserias de los demás, se manifiesta plenamente en Jesucristo cuantas veces se encuentra con el sufrimiento. Los evangelistas nos señalan estos sentimientos de Jesús cuando se encuentra con la miseria, la desgracia o el sufrimiento. Los ejemplos son múltiples. Por ello, selecciono algunos para que busques la referencia y leas tranquilamente la narración completa en el Evangelio.

 En una ocasión, “reunida de nuevo una gran muchedumbre que no tenían qué comer, llamando a sus discípulos les dice: Siento profunda compasión por la muchedumbre…”  (Mc. 8, 1-2) Y se produjo la segunda multiplicación de panes y peces. Y al leproso que le pide su curación: “…lleno de compasión, extendió la mano, le tocó y le dijo: Quiero, queda limpio. Y al momento desapareció de él la lepra y quedó limpio” (Mc. 1,41 Se conmueve su corazón ante el dolor: resucita al hijo de la viuda de Naín ( Luc.7,11-17), da la vista al ciego de nacimiento (Jo. 9, 1-41), perdona a la mujer adúltera (Jo. 8, 1-11)….Y tantas otras cosas más. “La misericordia es lo propio de Dios”

Juan Pablo II, en su encíclica “Dives in misericordia” (Rico en misericordia) escribe:”Jesús, sobre todo con su estilo de vida y con sus acciones, ha demostrado cómo en el mundo en que vivimos está presente el amor, el amor operante, el amor que se dirige al hombre y abraza todo lo que forma su humanidad. Este amor se hace notar particularmente en el contacto con el sufrimiento, la injusticia, la pobreza (…) que de distintos modos manifiestan la limitación y la fragilidad, física o moral, del hombre”

José Luis de los Reyes -  c/Niños Cantores, 7, 3º B y joseluis.delosreyes@gmail.com

Jan 14

Un hombre, radioaficionado, captó un día una curiosa conversación acerca de “1.000 canicas”. Intrigado, siguió a la escucha y oyó: “Bueno, Tomás, de veras que parece que estás muy ocupado con tu trabajo. Estoy seguro de que te pagan bien, pero es una lástima que tengas que estar fuera de casa y lejos de tu familia tanto tiempo. Es difícil imaginar que un hombre joven sacrifique por su trabajo muchos ratos con su familia. Leer más »

Jan 14

En breves fechas conmemoramos gozosos que el mismo Dios nació para nosotros en Belén, de María, la elegida de Dios. Nace Jesús, hombre verdadero, quien es, al mismo tiempo, DIOS VERDADERO.  Nace el Hijo Unigénito de Dios y el hijo de María, el Enmanuel, “Dios con nosotros”. 

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Jan 14

“Un hombre que viajaba por interminables carreteras paró su camión junto a un bar concurrido por otros conductores. Mientras esperaba que le sirvieran algo que le refrescara para continuar su camino, un muchacho del bar trabajaba afanoso frente a él, encorvado, al otro lado del mostrador. “¿Mucho trabajo?”, le dijo sonriendo el viajero. El muchacho levantó la cabeza y devolvió la sonrisa. Cuando meses más tarde el conductor pasó de nuevo por aquel lugar, el muchacho del mostrador le reconoció, como se reconoce una antigua amistad. Y es que la gente – entre la que nos encontramos – tiene una vieja sed de sonrisas, una gran necesidad de que alguien le contagie un poco de alegría, de aprecio… A nustra puerta encontramos cada jornada una serie de personas con las que convivimos, trabajamos, que esperan esa breve muestra acogedora.

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